Nuestra intención es llegar a Naryn por las montañas, así que tenemos que intentar saber cómo están las carreteras que llegan allí, teniendo en cuenta que llevamos 4 ó 5 mapas diferentes y las posibilidades de que estas carreteras aparezcan en alguno de ellos es realmente incierta…
Seguimos la ruta indicada y Eureka llegamos a la guesthouse… esto sí que es un lujo europeo en medio de Ásia, estamos maravillados…empezamos a preguntar, al final creo que atolondramos a la propietaria y nos dice que va a llamar al guía. Mientras esperamos encontramos a los suizos que conocimos en aquella cabaña del valle de Engilchek hace unos cuantos días, y es que este país es un pañuelo, nos vamos encontrando a los distintos moquitos en los lugares más insospechados.
Finalmente marchamos, nos indican cómo llegar a Tanga sin necesidad de bajar a la carretera general, nos dice que tendremos que bajar a un barranco y después subirlo, y vaya tela la subidita porque al final… acabamos en la carretera de la mina, justo en el momento de un pase de comboys que levantan cantidad de polvo para disfrute de nuestros pulmones.
Cuando llegamos a la casa, el resto de la expedición justamente está acabando de desayunar e intentando organizar el día, sabiendo que tenemos dos opciones para subir a las montañas, susto o muerte… hemos decidido susto, así que ahora solo falta, saber la meteo, comprar víveres, ropa de abrigo y coche de apoyo.
Para ello unos cuantos se cogen las bicis y se van a dar una vuelta con la intención de conocer mejor la costa e intentar encontrar el camino del susto, otros han cogido un taxi para ir a la ciudad de Bökönbaev a comprar trapitos, otros han decidido ir al guesthouse y preguntar por una nueva ruta y otros que se dirigían en bus también a Bökönbaev donde consultarían internet y luego volverían dándole al pedal por la costa.
Cuando llegamos al pueblo empieza nuestro primer objetivo, buscar internet, preguntamos a los kirguis y nos van señalando distintos lugares, en el primero nos comentan que si que tienen ordenadores pero no tienen internet, nos envían a otro lugar, en este lugar otra vez lo mismo, pero ya ni nos abren la puerta y el tercer lugar vamos ni lo encontramos… a los que si que encontramos fueron a nuestros compañeros que estaban de compras en el lugar.
Nos despedimos y volvemos por la carretera de la costa visualizando los chiringuitos Kirguis, las playas con sus parasoles e incluso hemos descubierto un recinto ferial… vamos como los que hay en la mayoría de ciudades andaluzas, pues lo mismo al lado del lago y lejos de cualquier lugar habitado, así que mejor ni pensar para que sirve.
Durante este trayecto la Batasuni ha cumplido sus 6.000 km, así que cuando llegamos a la playa de Tanga nos compramos unas “Pibas” en el chiringuito y nos las bebimos mientras veíamos la puesta de sol… hasta que posteriormente llegaron nuestros compañeros para el baño vespertino y por que no, ha bañarse y no solo eso….
Los compañeros venían con noticias frescas, al parecer el compañero que había ido al pueblo de atrás a medio día para hablar con los guías de caballos proponía una nueva ruta para cruzar las montañas y lo peor de todo es que al parecer iba por una carretera que ya la teníamos bautizada como muerte, pero con excepción…. Al final volveríamos a llamar a papi Nicolai para que nos volviera a hacer de coche escoba.
1 comentario:
Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, te deseamos Batasuni, cumpleaños feliz.....
Esto por los 6000 Km....;-))
Voy a seguir leyendo!!
Óscar
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